La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo inalterada la tasa de interés en el rango de 3,50%-3,75%, en línea con las expectativas. En materia de política monetaria, mantiene la previsión de un recorte de un cuarto de punto porcentual este año, que llevaría la tasa de referencia hacia un rango de 3,25%-3,50%. En términos de perspectivas, para 2026 la entidad mejoró su proyección de crecimiento (+2,4%) e inflación PCE (mide el gasto en consumo personal de los hogares y es el indicador preferido de la Fed para decisiones de política monetaria: +2,7% anual en la medición sin alimentos ni energía -núcleo-), manteniendo la proyección de desempleo (4,4%). En este entorno, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano continuaron ampliándose a lo largo de toda la curva, con el bono a 1 año en 3,79% y aquel a 10 años en 4,38%. Esta semana, la atención se mantendrá en el frente geopolítico, en tanto se aguarda un desenlace del conflicto bélico en Medio Oriente; a la vez que se publicarán los Índices de Gerentes de Compras (PMI’s por siglas en inglés) sectoriales de marzo. Con riesgos inflacionarios persistentes, se prevé que la tasa de interés permanezca elevada en términos históricos, por lo que luce adecuado asegurar rendimientos nominales más altos hoy frente a los que podrían conseguirse más adelante para bonos con grado de inversión, siendo propicio posicionarse en tramos hasta 5 años de duración. En otro orden, el Banco Central Europeo sostuvo su tasa de política monetaria en el 2,15%, acorde a las expectativas.

La atención de la semana en Estados Unidos continuará en el plano geopolítico, a la espera de definiciones del enfrentamiento bélico en Medio Oriente. En otro orden, se conocerán los datos preliminares de marzo de los Índices de Gerentes de Compras (PMI’s por sus siglas en inglés) sectoriales en Estados Unidos y en la Eurozona. En Latinoamérica, los Bancos Centrales de Chile y México tendrán reunión de política monetaria, cuyas tasa de referencia se ubican en el 4,5% y 7,0% en cada caso.
La Fed sostuvo la tasa de referencia sin cambios en el rango actual de 3,50%-3,75%, en sintonía con lo esperado. La decisión se sustenta sobre la base de un mercado laboral con baja creación de puestos de trabajo y una tasa de desempleo que ha variado poco en los últimos meses, en paralelo con un nivel de inflación aún elevado. En tal sentido, desde la entidad ratificaron que continuarán observando la evolución de los datos para balancear los riesgos de su doble mandato: estabilidad de precios y pleno empleo. A su vez, destacaron la incertidumbre sobre las perspectivas económicas del conflicto bélico en Medio Oriente.
En la actualización trimestral de las proyecciones macroeconómicas, para 2026 se elevó la proyección de inflación: el PCE tanto general como la medición que excluye alimentos y energía (núcleo) se espera en +2,7% interanual, versus el +2,4% y +2,5% previo en cada caso. En términos de crecimiento también se revisó ligeramente al alza hasta el +2,4% anual, manteniéndose el desempleo en 4,4%. En materia de política monetaria, se sostiene la expectativa de un recorte de un cuarto de punto porcentual para el año, que ubicaría la tasa en un rango de 3,25%-3,50%.
En este entorno, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano continuaron ampliándose a lo largo de toda la curva en la semana, con el bono a 1 año pasando de 3,63% a 3,79%, el de 3 años de 3,74% a 3,90% y el de 10 años de 4,28% a 4,38%. Por otro lado, los bonos corporativos con Grado de Inversión (ETF LQD) finalizaron con un rendimiento del 5,5%. En tanto, los principales índices de acciones de Estados Unidos retrocedieron un -2,0% promedio.
En Europa, el Banco Central Europeo mantuvo inalterada la tasa de política monetaria en el 2,15% por sexta vez consecutiva. La entidad destacó que está preparada para actuar en caso de ser necesario, contemplando un eventual aumento en el costo del financiamiento para mitigar el impacto de la guerra sobre la evolución de la inflación. En términos de perspectivas macroeconómicas, revisó al alza la inflación para este año hasta el +2,6% anual y +2,3% en la medición núcleo (frente a los estimados en diciembre de +1,9% y +2,2%, respectivamente). En tanto, se espera un crecimiento más moderado de +0,9%, frente al +1,2% previo. En este contexto, el euro subió +1,3% semanal hasta 1,16 euros por dólar.
Asimismo, esta tendencia también fue replicada por el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón, cuyas decisiones fueron sostener sus tasas de interés en los niveles actuales de 3,75% y 0,75%, respectivamente, acorde a las proyecciones. En ambos casos, la preocupación radica en el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los niveles de inflación a corto plazo.
En Latinoamérica, el Banco Central de Brasil se diferenció de la tendencia global, al recortar la tasa de interés en un cuarto de punto porcentual hasta el 14,75%, tras seis meses de situarse en el 15%, en una decisión más prudente frente a lo previsto por los analistas. La entidad considera que la evolución de la inflación ha mejorado, aunque el panorama internacional luce incierto. De esta manera, el real cedió -0,3% semanal hasta 5,31 reales por dólar.

En Estados Unidos, la inflación de febrero se ubicó acorde a las expectativas, al anotar +2,5% en la medición que excluye alimentos y energía (núcleo), mientras que el índice de precios de gasto en consumo personal de los hogares (PCE por sus siglas en inglés) -medida preferida de inflación de la Reserva Federal (Fed) para decisiones de política monetaria- de enero subió un +3,1% anual en la medición núcleo. En términos de actividad, el Producto Bruto Interno (PBI) del 4º trimestre se revisó a la baja en la segunda estimación, marcando un crecimiento de +0,7% anualizado, la mitad del desempeño previsto por el consenso de analistas. En este entorno, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano exhibieron ampliaciones pronunciadas a lo largo de toda la curva, con el bono a 10 años en 4,28%. Esta semana, la Fed tendrá una nueva reunión de política monetaria, siendo la expectativa que la tasa de referencia se mantenga inalterada en el rango actual de 3,5%-3,75%, a la vez que publicará la actualización trimestral de perspectivas macroeconómicas y del sendero de la tasa de interés. Asimismo, la atención también estará centrada en el plano geopolítico mientras continúe el conflicto en Medio Oriente. Con riesgos inflacionarios persistentes, es esperable que la tasa de interés permanezca elevada en términos históricos, aun cuando está prevista una nueva flexibilización en el año. Por consiguiente, luce adecuado asegurar rendimientos nominales más altos hoy frente a los que podrían conseguirse más adelante para bonos con grado de inversión, siendo propicio posicionarse en tramos hasta 5 años de duración.

El foco de atención de la semana en Estados Unidos continuará en el frente geopolítico, mientras continúan las tensiones en Medio Oriente. Además, la Fed volverá a reunirse para una nueva decisión de política monetaria, esperándose que mantenga inalterada la tasa de referencia en el rango de 3,5%-3,75%, a la vez que publicará la actualización trimestral de proyecciones macroeconómicas y del sendero futuro de la tasa de interés. Por su parte, también tomarán decisiones sobre el curso de la tasa de interés el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco Central de Brasil. En los primeros tres casos, es esperable que no se realicen modificaciones, con las tasas en los niveles de 2,15%, 3,75% y 0,75% respectivamente, mientras que para Brasil se proyecta una baja de medio punto porcentual hasta el 14,5%.
En Estados Unidos, la inflación de febrero resultó acorde a las expectativas, al avanzar +0,3% mensual y +2,4% interanual, mientras que en la medición que excluye alimentos y energía (núcleo) marcó +0,2% mensual y +2,5% anual. Es importante destacar que los registros interanuales se mantuvieron frente a los exhibidos en enero.
Por su parte, la inflación PCE -indicador preferido de la Fed para decisiones de política monetaria- de enero anotó un alza de +0,3% mensual y +2,8% interanual, desacelerándose levemente frente a diciembre, mientras que en la medición núcleo avanzó +0,4% mensual y +3,1% anual, en línea con las expectativas. Por otro lado, el PBI del 4º trimestre de 2025 se revisó a la baja en la segunda estimación, anotando un crecimiento del +0,7% anualizado, frente al +1,4% de la primera proyección y por debajo de los registros previos.
Con este panorama, los futuros en la tasa de interés implícita de la Fed indican un eventual recorte de un cuarto de punto porcentual en la tasa de referencia en el año. Por otro lado, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano se ampliaron en todos los vencimientos en la semana, con el bono a 1 año pasando de 3,53% a 3,63%, el de 3 años de 3,59% a 3,74% y el de 10 años de 4,14% a 4,28%. En tanto, los principales índices de acciones de Estados Unidos cerraron a la baja, con el Dow Jones encabezando la tendencia (-2,0% semanal).
En el frente geopolítico, con la escalada de las tensiones en Medio Oriente y el cierre del Estrecho de Ormuz, por el que se transporta alrededor de un quinto del petróleo global, las cotizaciones se dispararon en la última semana. Así, los precios del barril de BRENT y WTI escalaron +11,5% y +8,5% hasta USD 103,3 y USD 98,7 en cada caso.
En Latinoamérica se conoció la inflación de febrero en Brasil y México. En concreto, en Brasil mostró una desaceleración hasta el +3,8% interanual, en línea con las expectativas; mientras que en México avanzó un +4,0% anual, ligeramente por encima de lo esperado y del dato de enero. En este contexto, el real brasileño anotó un +1,5% y el peso mexicano un +0,8% semanal.
