En Estados Unidos, la inflación de febrero se ubicó acorde a las expectativas, al anotar +2,5% en la medición que excluye alimentos y energía (núcleo), mientras que el índice de precios de gasto en consumo personal de los hogares (PCE por sus siglas en inglés) -medida preferida de inflación de la Reserva Federal (Fed) para decisiones de política monetaria- de enero subió un +3,1% anual en la medición núcleo. En términos de actividad, el Producto Bruto Interno (PBI) del 4º trimestre se revisó a la baja en la segunda estimación, marcando un crecimiento de +0,7% anualizado, la mitad del desempeño previsto por el consenso de analistas. En este entorno, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano exhibieron ampliaciones pronunciadas a lo largo de toda la curva, con el bono a 10 años en 4,28%. Esta semana, la Fed tendrá una nueva reunión de política monetaria, siendo la expectativa que la tasa de referencia se mantenga inalterada en el rango actual de 3,5%-3,75%, a la vez que publicará la actualización trimestral de perspectivas macroeconómicas y del sendero de la tasa de interés. Asimismo, la atención también estará centrada en el plano geopolítico mientras continúe el conflicto en Medio Oriente. Con riesgos inflacionarios persistentes, es esperable que la tasa de interés permanezca elevada en términos históricos, aun cuando está prevista una nueva flexibilización en el año. Por consiguiente, luce adecuado asegurar rendimientos nominales más altos hoy frente a los que podrían conseguirse más adelante para bonos con grado de inversión, siendo propicio posicionarse en tramos hasta 5 años de duración.

El foco de atención de la semana en Estados Unidos continuará en el frente geopolítico, mientras continúan las tensiones en Medio Oriente. Además, la Fed volverá a reunirse para una nueva decisión de política monetaria, esperándose que mantenga inalterada la tasa de referencia en el rango de 3,5%-3,75%, a la vez que publicará la actualización trimestral de proyecciones macroeconómicas y del sendero futuro de la tasa de interés. Por su parte, también tomarán decisiones sobre el curso de la tasa de interés el Banco Central Europeo, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón y el Banco Central de Brasil. En los primeros tres casos, es esperable que no se realicen modificaciones, con las tasas en los niveles de 2,15%, 3,75% y 0,75% respectivamente, mientras que para Brasil se proyecta una baja de medio punto porcentual hasta el 14,5%.
En Estados Unidos, la inflación de febrero resultó acorde a las expectativas, al avanzar +0,3% mensual y +2,4% interanual, mientras que en la medición que excluye alimentos y energía (núcleo) marcó +0,2% mensual y +2,5% anual. Es importante destacar que los registros interanuales se mantuvieron frente a los exhibidos en enero.
Por su parte, la inflación PCE -indicador preferido de la Fed para decisiones de política monetaria- de enero anotó un alza de +0,3% mensual y +2,8% interanual, desacelerándose levemente frente a diciembre, mientras que en la medición núcleo avanzó +0,4% mensual y +3,1% anual, en línea con las expectativas. Por otro lado, el PBI del 4º trimestre de 2025 se revisó a la baja en la segunda estimación, anotando un crecimiento del +0,7% anualizado, frente al +1,4% de la primera proyección y por debajo de los registros previos.
Con este panorama, los futuros en la tasa de interés implícita de la Fed indican un eventual recorte de un cuarto de punto porcentual en la tasa de referencia en el año. Por otro lado, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano se ampliaron en todos los vencimientos en la semana, con el bono a 1 año pasando de 3,53% a 3,63%, el de 3 años de 3,59% a 3,74% y el de 10 años de 4,14% a 4,28%. En tanto, los principales índices de acciones de Estados Unidos cerraron a la baja, con el Dow Jones encabezando la tendencia (-2,0% semanal).
En el frente geopolítico, con la escalada de las tensiones en Medio Oriente y el cierre del Estrecho de Ormuz, por el que se transporta alrededor de un quinto del petróleo global, las cotizaciones se dispararon en la última semana. Así, los precios del barril de BRENT y WTI escalaron +11,5% y +8,5% hasta USD 103,3 y USD 98,7 en cada caso.
En Latinoamérica se conoció la inflación de febrero en Brasil y México. En concreto, en Brasil mostró una desaceleración hasta el +3,8% interanual, en línea con las expectativas; mientras que en México avanzó un +4,0% anual, ligeramente por encima de lo esperado y del dato de enero. En este contexto, el real brasileño anotó un +1,5% y el peso mexicano un +0,8% semanal.

En Estados Unidos, durante febrero se registró la pérdida de -92 mil puestos de trabajo, en contraste con la expectativa de los analistas, que era la creación de 55 mil nuevos puestos de trabajo. Por su parte, la tasa de desempleo se elevó ligeramente hasta el 4,4%, por encima de lo esperado. En este entorno, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano se ampliaron en todos los vencimientos, principalmente en los tramos medio y largo de la curva, con el bono a 1 año finalizando en 3,53% y aquel a 10 años en 4,14%. Esta semana, la atención estará centrada en el frente geopolítico mientras se aguardan definiciones del conflicto en Medio Oriente. Asimismo, se divulgará la inflación de febrero, para la cual se estima un incremento interanual de +2,4% tanto en la medición tradicional como en la que excluye alimentos y energía (núcleo), y el índice de precios de gasto en consumo personal de los hogares (PCE) -referencia de la Reserva Federal (Fed) para tomar decisiones sobre la tasa de interés- de enero, siendo la expectativa un incremento de +2,8% y de +3,1% interanual en la núcleo. Con riesgos inflacionarios persistentes, se prevé que la tasa de referencia permanezca en el nivel actual por un tiempo (hoy en 3,75%), y vuelva a flexibilizarse en algún momento del año, aunque manteniéndose en niveles elevados históricamente. De este modo, luce conveniente asegurar rendimientos nominales más altos hoy frente a los que podrían conseguirse más adelante para bonos con grado de inversión, siendo propicio posicionarse en tramos hasta 5 años de duración.

La atención de la semana en Estados Unidos estará en el plano geopolítico, a la espera de definiciones por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Además, se publicará el índice de precios al consumidor de febrero, proyectándose un alza interanual de +2,4% tanto en la medición tradicional como en la núcleo. Asimismo, se dará a conocer la inflación PCE -medida preferida de la Fed para decisiones de política monetaria- de enero, siendo la expectativa un incremento anual de +2,8% y de +3,1% en la núcleo. En Latinoamérica también se dará a conocer la evolución de los precios minoristas de febrero en Brasil y México, siendo los últimos registros subas interanuales de +4,4% y +3,8% , respectivamente.
En Estados Unidos, durante febrero se registró la pérdida de -92 mil puestos de trabajo, en contraste con la proyección del consenso de analistas de creación de 55 mil nuevos puestos de trabajo y del dato revisado de enero (126 mil puestos). Por su parte, la tasa de desempleo se ubicó en 4,4% frente al 4,3% esperado.
En tanto, las ventas minoristas -indicador proxy de actividad- de enero anotaron una baja de -0,2% mensual, raletizándose por segundo mes consecutivo; mientras que en la comparación interanual avanzaron un +3,2% interanual.
En este contexto, los rendimientos de los bonos del Tesoro americano se ampliaron en todos los vencimientos en la semana, principalmente en el tramo medio y largo de la curva. De este modo, el bono a 1 año pasó de 3,47% a 3,53%, el de 3 años de 3,39% a 3,59% y el de 10 años de 3,96% a 4,14%. En tanto, los principales índices de acciones de Estados Unidos cerraron a la baja, en un contexto donde la volatilidad -medida por el índice Vix- promedió los 24 puntos ante la escalada en las tensiones por el conflicto en Medio Oriente.
En la Eurozona, la estimación final del PBI del 4° trimestre de 2025 arrojó un crecimiento de +1,2% interanual y +0,2% trimestral, levemente por debajo de lo esperado, finalizando el año con una expansión del +1,4%. Por otro lado, la inflación preliminar de febrero anotó un aumento interanual de +1,9% y +2,4% en la medición núcleo, superando las previsiones de +1,7% y +2,2%, respectivamente, y acelerándose frente a enero en todos los casos. En este contexto, el euro finalizó con una baja de -1,6% hasta 1,16 dólares por euro.
En Latinoamérica, el PBI de Brasil del 4° trimestre de 2025 avanzó +1,8% interanual, en línea con lo proyectado, y +0,1% trimestral. Con este desempeño, la economía exhibió un crecimiento de +2,3% anual, ralentizándose el ritmo de expansión frente a 2024. En otro orden, en Chile la inflación de febrero subió +2,4% interanual, sin cambios a nivel mensual, cuando se esperaban registros de +2,5% y +0,1% en cada caso.
